No tengas miedo a la maldición del tesoro

No tengas miedo a la maldición del tesoro

domingo, 5 de junio de 2016

Boris Pasternak o por qué un clásico es un clásico

Entre el sentirse poeta y que los demás te consideren como 

tal hay un trecho que no se puede recorrer solo con la 


voluntad de hacerlo. Sentir no es lo mismo que hacer sentir.


La gran poesía simplemente sucede.Hay una complicidad


y "veneración"del lector hacia el lector.¿Cómo conseguir 


que un lector/espectador te respete y te 


vea como una obra necesaria a priori? Eso es lo 


eternamente subjetivo de las humanidades o de los 


paradigmas de la Ciencia.


¿Cómo sus sociedades aceptaron estas obras 


disgregadoras como obras cumbres, la crítica nihiltórica de 


ácido,el sinsentido improductivo?




¿Por qué?

Pongamos el caso de un genio indiscutido para hacerlo ambivalente para contradecirlo ante si mismo hasta la disolución. Al gran Boris Pasternak.
Pasternak tuvo esa sensibilidad exquisita del sufrimiento que se consolidó en Rusia en el siglo XIX con Fiodor Dostoiewski.Y,sin embargo,a algún personaje le atribuye demasiada simpleza hasta para sentir melancolía por su cercana muerte.

 Era una sensibilidad que se había retratado infantil y torpemente a lo largo del siglo XIX,empezó a solidificarse como algo grumoso con Lermontov y Gogol,y cuya sublimidad se encontró a sí mismo con Dostoiewski. 

La miseria abyecta,la humillación bestial y pública,la picaresca y la mística retrógrada y su enfrentamiento radical contra los nihilistas que después serían los comunistas "científicos",ya con un inmenso poder. Pasternak tenía más sensibilidad de artista,refinado,'sosegado',y 'femenino'.

 La obra de cada genio es perfectamente distinguible dentro de una misma sensilidad eslava para la obediencia total,el sacrificio,una educación timorata y el sufrimiento. 

Pienso en aquella época rusa con su Revolución y Guerra Civil y no recuerdo otra obra de la grandeza como el Doctor Zhivago: es una obra maestra en crudo y de influencias en Rusia ilimitada y bastante ocultada. Y pienso en la tragedia en Solzhenistyn,Dostoiewski,Tchaikoski,Shostakovich... cómo han sufrido.El sol sigue ahí.

Pasternak fue una insana superación del realismo social hacia un tipo de novela exquisita que había funcionado bien en los años 20 en Austria,Francia o Gran Bretaña,no pertenecía ni a la típica sensibilidad eslava,ni a la época soviética,sino a la sensibilidad de un grupo de creadores sublimes. 

Pasternak solo tuvo la voluntad de escribirlo porque en parte era su vida muy enriquecida,como otro caduco y póstumo Lampedusa con "El Gatopardo".Reinterpretó su tradición y creó otra,más amplia,más digna,popular,elegante y muy novedosa.

 El lector no necesitaba más realismo social rancio,ni ateísmo cimerio sino belleza y verdad de sentimientos. Esa sensibilidad rusa para el dolor se ha perdido pero sigue viviendo en la literatura,como el brutal clasismo inglés,o el sentido militarista alemán.

           Posiblemente el que menos tuviera derecho de sufrir en la novela es el Doctor Zhivago los millones de hambrientos,de carne de cañón,de enfermos mentales y mutilados merecían más conmiseración que el vínculo conyugal del Doctor,su nostalgia o la vivencia de la guerra como médico y no como mutilado. Pero el dolor de la carne podrida no vale, solo el que sabe verla y plasmarla bellamente de forma dramática.

El grupo de Pasternak supo reducir un mundo a su sensibilidad y luchar hasta que absurdamente fue aceptada por ese ambiente de disgregación que se llamó la Perestroika.

 Eso solo se explica a posteriori. He estado

leyendo al "Álvaro de Campos"de Pessoa,a EE Cumings y 

he visto una película que ya despreciaba de Godard "El 

Desprecio". ¿Cómo sus sociedades aceptaron la 

disgregación,el sinsentido improductivo?

Hay escenas del Doctor Zhivago que parecen sacadas de Stephan Zweig y otras de Mary Poppins.Pero seguimos necesitando otros mundos,otras mentalidades,otro clima con aguanieve y noches blancas.Pero por favor que destruyan esos barrios de callejuelas mugrientas y la gente mirando a oscuras desde su buhardilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario