No tengas miedo a la maldición del tesoro

No tengas miedo a la maldición del tesoro

domingo, 21 de agosto de 2016

Cuánta belleza en las cosas concretas.

Qué hermosa esta Las Palmas en verano para quién sueña historias. ¡Qué hermosa esta Las Palmas hoy! Encapotada,vacía, anestesiada,con gente hermosa vestida de forma informal de verano,pero para entender esta belleza uno tiene que haber disfrutado todo el año de sol,de bullicio,de los atascos y las pitadas de los coches, de gente que corre y que cruza las calles por cualquier manera sin calcular bien a la velocidad a la que vienen los coches. Los parques están delineados y respiran un aroma especial pero tenue y los colores de las flores no se decoloran. La playa de Las Canteras medio llena disfruta de un ambiente cosmopolita sin agobiar que pocas veces se puede disfrutar. Y la sensualidad de la carne morena oliendo a arena de la gente bella que viene y va por las calles destaca más en estos días nublados,correosos donde uno necesitaba algún crimen o un escándalo para sentir por fin el paso del tiempo. El escándalo viene de Maspalomas. Un alemán que acababa de alquilar un apartamento,investigando como estaba organizado su apartamento vio un arcón congelador en un trastero de la cocina con el letrero"algas con peligro de contagio,cuidado,no abrir".A pesar del letrero abrió el arcón. Se encontró con los trozos en bolsas de un cadáver congelado el 8 de agosto. Parece que se puede tratar de un joven. Los anteriores propietarios era una pareja gay alemana y uno de ellos ejercía la medicina pero se ha demostrado que no tenía título. Ha habido chistes por Internet sobre si fue una mala práctica de reiki(¿?). Los vecinos están consternados y se sorprenden porque parecía una pareja normal que no daba problemas. Mientras voy a comprar la comida el pollo y dos raciones de papas pienso en cómo amo Las Palmas aunque la desprecia,el orden de sus zonas marginales por las que tengo que cruzar en medio de la ciudad,la paz escuchando música reague y el olor que la lluvia tonificante y suave sabe sacar a la ciudad. Mientras estoy en la pollería viendo a la bellísima pollera con su bello tipo italiano y su delicada nariz pienso en el tema sin imaginarme al fallecido y el impacto del inquilino que marcó rápidamente para avisar a la Policía. La pollería esta en una gran avenida donde se pueden ver bambolear los árboles de 7 metros de altura. Y vuelvo a la belleza que me rodea EN la pollería,no le quiero decir nada a la pollera porque es una trabajadora que hace un trabajo frenético como para explicarle los anclajes de un cuento.Ella es una persona real,quería decirle que es muy guapa pero también esta fuera de lugar.Ella hace un chiste a un niño de unos tres años que tiene el número 58 y no se entera de que le toca y no se atreve a decir en voz alta lo que tiene que pedir. Los árboles maravillosos de la calle bajo la lluvia que nos dan un aspecto de ciudad europea a pesar de no tener monumentos artísticos antiguos. Es olerlo todo como si se hubiese descubierto un nuevo espíritu. La belleza invisible de las ciudades viene del trabajo duro y de la luz y la brisa.Hay un ambiente tranquilo de recapacitar como cuando limpiar los desechos de una batalla pero sigues imaginando la destrucción y los cadáveres aunque solo veas el magnífico bosque y los trigales hasta el horizonte. YA hecha la compra vuelvo por las calles mojada oliendo al pollo y a la grasa de las papas. Uno quiere salir a la calle y trascender todo lo que le ocurre a la gente,lo que piensa,cómo imagina las cosas que suceden y cómo las siente.Uno quiere vivirlo todo,contarlo todo,y después ir al gimnasio para notar los brazos atrofiados,las piernas soñolientas. Pero de pronto gritando y riéndose como repitiéndose un chiste un tipo musculoso de unos treinta y cinco años me dice: ¿No te lo vas a creer?sí sí, pero¿tienes dinero?. Yo sigo después de gruñirle suavemente que no tengo dinero,me replica que por lo menos debería contestarle pero me marcho rápido sin decir nada. Veo la calle de las prostitutas nervioso por si me tropiezo con algún delincuente y llego a mi calle empadada con sus dos carriles sin apenas coches.Un lugar agradable. La imaginación en medio de la calle tranquila.Sus asesinatos soñados,su marginalidad y la envidia hacia los dueños de los coches de lujo que se van pasando de largo. Y después uno lee los periódicos locales,folicularios de historias de escayola,anécdotas prejuiciosas chabacanas,y vuelve a ver esta belleza uno tiene que haber disfrutado todo el año de sol,de bullicio,de los atascos y las pitadas de los coches, de gente que corre y que cruza las calles por cualquier manera,la imposibilidad de aprehenderlo todo,toda esta belleza que se escapa entre los dedos y absorbe la arena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario