No tengas miedo a la maldición del tesoro

No tengas miedo a la maldición del tesoro

domingo, 22 de noviembre de 2015

Anecdota divertida de "El libro del Desasosiego" de Pessoa.


                                Ron Wood en una foto de relax en vacaciones


Pessoa fue un joven apuesto y callado como corresponde a su leyenda de persona torturada o virgiliano que se deja ir.Pero en el libro del Desasosiego decidieron poner fotos de sus años finales en que aparece gordo(hasta con un poco de papada),calvo y con un bigote grueso como diplomáticamente lo describía con repelús Ofelia su antigua novieta.Para dar un paso uno tiene que estar seguro del mundo y si no merodeas tu cuarto.

  En el Libro del Desasosiego todos son varillas y un sentido de la parodia rancio,una ironía del que no tiene fuerzas.Una muerte grumosa con desconsuelo que espera grandes recompensas aún.

   Los lectores que conocemos el contenido del libro que a veces se vuelve rancio estamos encantados que hayan puesto fotos más rancias que revela la parte final de tabaquismo,sedentarismo,copichuelas y soledad correosa del poeta. UNO CIERRA el libro sin complejos,y lo tira lejos de una patada, sin ninguna tentación de flagelarse por amor a la cultura.

No seas ácido que eso no vende me decían en la radio, pero como los clásicos solo tienen adeptos deben pensar que se soportará la máxima carga, y que incluso se quieren antídotos agrios, de los que te hacen coger un temblor en la cabeza,ponerte roja la cara, y arrugar en la lengua.

Sin embargo, una ve la figura de Ron Wood,guitarra de los Rolling Stones, en su autobigrafía de extrema delgadez,con pelo y rostro marcado casi de gitano y con las venas casi peladas,típico cuerpo de una persona que conoce las drogas y a uno le da buen rollo y sensación de modernidad. De gente sin traumas y sana cuyo único problema habrán sido la herína de las fiestas locas rodeado de mujeres rubias de belleza clásica.

Los Rolling Stones consiguieron el ideal neopagano de Pessoa más de lo que se atrevió en vida,pero sí en sueños intensos,contradictorios,llenos de pasión en espiral.

          El dibujo mantiene el ojo multiplicado, la mente como nieve que intenta derretirse y aún no puede y la intuición llena de posiciones complicadas y duras como una mano agarrotada. Además Marla,mi perra, jugando me arañó el otro día la cara(sin precuelas) o sea que veo tu linea como un punto asesino que se fue huyendo por los callejones de una gran ciudad. Pues hasta allí van muchos a buscar cariño y que les escondan de sus crímenes                


       Desde los 18 años en adelante Pessoa apenas abandonaría su ciudad de Lisboa y sus demonios tutelares como Virgilio, Whitmann,los estoicos y los movimientos de vanguardia de la década de los 10, le seguirían hasta el final.  No asustan las palabras sino los que consiguen cumplir y ser fieles a cada una de sus palabras.


No hay comentarios:

Publicar un comentario